Una mamá en Cersaie II

Una mamá en Cersaie II 17 Octubre, 2013Deja un comentario
Feria de la cerámica de Bologna

¿Cómo estáis, fresas? Yo estoy intentando organizar mi vida, pero se me está haciendo complicadísmo. Adquirir más responsabilidades en el Ampa del cole me absorbe completamente. Pero bueno, espero que esto sólo sea al principio de curso y luego todo vaya rodado como me dijo la vicepresidenta.

Hoy os quiero contar cómo fue mi experiencia en la visita que hice a la feria del baño y de la cerámica “Cersaie 2013” en Bolonia. El año pasado coronaba Boing como empresa ganadora en cuestión de mobiliario de baño infantil, ¿os acordáis? Nos proponían unos muebles de baño realizados con un material similar a la goma, que hacía de uno de los lugares más peligrosos de la casa un sitio seguro para todos.

Este año no los he visto, pero igualmente he visto muchas empresas que se han acordado de los más peques de la casa. Os traigo un montón de fotos que espero que os gusten. Este tipo de modelos encajarían perfectamente en escuelas infantiles, o lugares de ocio orientados a nuestros mostruítos. Aunque también tengo que decir, que si somos prácticas, ninguna nos pondríamos este tipo de azulejos en casa, porque durarían más que la infancia de nuestros hijos y luego nos tocaría reformar los baños. Puede que alguna de mis lectoras sea millonaria y reforme su casa a menudo, pero estoy segura que a la gran mayoría le cuesta llegar a fin de mes como a mí. Aunque soñar es gratis, ¿verdad? Así que os animo a echarle un vistazo a las fotos y soñaaaaaarrrrr hasta el infinito.

Pero ir a la feria no fue lo único que hice en Bolonia, este año me dije “Angélica, tienes que ser valiente y atreverte a hacer turismo SOLA en un país que no conoces” Y es que aunque a veces parezco muy valiente, no sé por qué le tengo pánico a lo desconocido. Sobre todo cuando lo desconocido conlleva un cambio de idioma. Y a pesar de que mi amiga Patri se empeña en decir que el italiano está chupado, ya os digo yo que no, hablan super-rápido y no se les entiende nada. Al final siempre acabo por hablar en mi inglés básico pero que me resulta mucho más cómodo que el italiano.

Pues allá me fui yo, al centro de Bolonia sin una peseta porque con las prisas no había cogido dinero y me tocó enfrentarme al primer reto: el cajero. ¿Los cajeros en Italia son iguales que los españoles? Pués sí, pero en italiano. Primer intento, fallido, segundo intento, fallido… así hasta cinto intentos de retirar dinero. Cunde el pánico “¡¡Quién me mandaría a mí hacer turismo!!” De repente, me doy cuenta, la tarjeta era nueva ¿Y si no la había activado bien? Pruebo con otra tarjeta et voilá, lo consigo. Así que saco todo el dinero que me deja no vaya a ser que… Tener dinero me hizo sentir la seguridad que necesitaba. Si me perdía, no problem, cogía un taxi y listo. Me pongo a caminar fascinada por todo lo que me rodeaba. Una ciudad que se detuvo en el tiempo, antigüedades a cada paso que daba. Cientos de comercios conservados como el primer día, me trasladaban a siglos pasados.

Pude ver una ciudad magnífica.

Y comida, mucha comida…

Muchísimos telefonillos dorados que aún a riesgo de que me llaméis hortera, tengo que decir que me encantan. Mi nombre por todas partes. Una tienda donde un chico de barba te personalizaba en unos segundos, tu delantal o el de tus peques. Yo por supuesto, le compré uno a cada uno de mis enanos. Pero lo mejor, siempre para el final, en Bolonia encontré mi zapato. Sí, sí el zapato de cenicienta, o sea el mío jeje…

Como podéis ver no desaproveché el tiempo. Llegué al hotel superexcitada por haber descubierto una ciudad con un encanto impresionante. Pero siempre tiene que haber alguien que me baje de las nubes. El comercial que me acompañó en el viaje, más acostumbrado a viajar por todo el mundo, me dijo: “Pues si alucinas con Bolonia, no te quiero imaginar en Roma o Venecia”. Bueno, es posible que me falte recorrido, aun así, no dejéis de visitar Bolonia si tenéis ocasión. No os decepcionará, palabrita de mamá de fresa.

Mil besos Fresas.

Angélica Alvarez (@MamadeFresa).